ELABORACIÓN:
1. Extraer el tuétano del hueso y dejarlo a remojo, durante toda la noche, para que suelte la sangre.
2. Precalentar el horno a 140ºC. Lavar los boniatos, envolverlos en papel de aluminio y asarlos al horno durante 1 hora. Retirarlos pasado el tiempo, sacarles la pulpa y reservarlos.
3. Destripar la butifarra y sofreírla, en una sartén, junto con la pulpa de los boniatos. Añadir una mezcla de aceite de oliva, sal, pimienta y el cebollino picado. Rellenar con la mezcla los boniatos. Hacer a la plancha las rodajas de tuétano y distribuirlas sobre el relleno de los boniatos. Aliñar con la pimienta machacada, sal gris y cebollino picado.
Comentario:
• Viva imagen de rusticidad son los boniatos preparados al horno, asados con su piel.Se comen; por todos los Santos, como manda la tradición. Antaño, quien no tenía horno para prepararlos los llevaba al hornero.
• Otra manera de asarlos es al rescoldo, tapados entre las cenizas. Esta receta también se puede confeccionar con patata. Con butifarra negra se hicieron famosas las patatas enmascaradas. La propuesta que les hago tiene a la vez mezcla de rusticidad y de refinamiento, donde hasta el tuétano de los huesos contribuye a hacer más gustoso el plato.
• Alíñelo con aceite de oliva macerado con hierbas o con especias, pero antes de que le quede la salsa fuerte, tenga en cuenta que es aconsejable redondear el conjunto y no potenciarlo, pues la butifarra ya aporta su fuerte personalidad.
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